Las esbeltas figuras femeninas que nos muestran las estatuas y relieves, no se deben a una mera convención artística. Sin embargo esa belleza tenía una contrapartida desagradable: mayor dificultad a la hora de parir, y hacerlo con frecuencia, aun suponía correr mayor riesgo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario